De la adolescencia a la vida de adulto

    Cumplen dieciocho, ya son mayores de edad, pero siguen siendo adolescentes, porque la adolescencia abarca aproximadamente desde los 12 a los 20 años. Es una etapa de cambios profundos a nivel biológico, psicológico, intelectual y social. Es, sin duda, la etapa más difícil de la vida; por esta razón se habla de "crisis de la adolescencia". Es un adolescente con licencia de adulto. Esto les complica la situación porque a pesar de qué ya tienen que responder por sus actos, muchos no son lo suficientemente maduros como para evitar cometer algunos errores, propios de la inexperiencia. Por eso debemos estar allí cerca de ellos, para seguir orientándolos, claro está sin molestarlos mucho, como quien no quiere la cosa, para no entrar en conflicto.

    A continuación este material que me llegó a través de mi correo electrónico, no decía el nombre del autor, pero quiero compartirlo con ustedes.

 

 

¡Renuncio a ser adulto!

 

    Por medio de la presente presento mi renuncia irrevocable a ser adulto. He decidido aceptar la responsabilidad de tener 6 años nuevamente. Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua. Quiero pensar en que los dulces son mejores que el dinero, pues se pueden comer. Quiero tener un receso y pintar con acuarelas. Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme como luce mi cabello. Quiero tener alguien que me arregle y me planche la ropa. Quiero regresar a mi casa a una comida casera y que alguien corte mi carne. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches. Quiero abrazar a mis padres todos los días y enjuagar mis lágrimas en sus hombros. Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas: y eso no me molestaba, porque no sabia que no sabia y no me preocupaba por no saber. Con todo lo que sabía era feliz, porque no sabía las cosas que preocupan y molestan. Quiero pensar que el mundo es justo. Que todas las personas son honestas y buenas. Quiero pensar que todo es posible. En algún lugar de mi juventud maduré, y aprendí demasiado. Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños abusados. Aprendí sobre mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad, dolor y la muerte. Aprendí de un mundo en el que saben como matar y lo hacen. ¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota? Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo. - Cuando no necesitaba gafas para leer. Quiero alejarme de las complejidades de la vida y emocionarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana. Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era. Caminaría de nuevo en la playa pensando sólo en la arena entre los dedos de mis pies, sin preocuparme por la erosión y la contaminación. Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando en mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me secuestren. No me preocupaba por el tiempo, las deudas o de donde iba a sacar dinero para arreglar el coche. Sólo pensaba en lo que iba a ser cuando fuera grande, sin la preocupación de lograrlo o no. Quiero vivir simple nuevamente. No quiero que mis días sean de ordenadores que se estropean, de la montaña de papeles en mi escritorio, de noticias deprimentes, ni de como sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en la cuenta. No quiero que mis días sean de facturas de médicos o medicinas. No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y pérdida de seres queridos. Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación. Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena...

    ¡Quiero volver a mis 6 años!

 

 

 

    Algo de humor

 

Y como todo no puede ser tan serio en la vida, les voy a contar un chiste que tiene que ver con el tema que estamos tratando ahora.

 

    Dice un señor: “Hoy mi hija cumple 18 años.... y estoy muy contento porque es el último pago de pensión alimenticia que le doy, así que llamé a mi hija para que viniera a mi casa y cuando llegó le dije: "Hija, quiero que lleves este cheque a casa de tu mamá y le digas que, éste es el último cheque que va recibir de mí, y quiero que me digas la expresión que pone en su rostro. Así que mi hija fue a entregar el cheque, yo estaba ansioso por saber lo que la bruja tenía que decir y qué cara pondría. Cuando mi hija entró le pregunté inmediatamente:-"¿Qué fue lo que te dijo tu madre?" y ella respondió: "Me dijo que estaba esperando este día para decirte que no eres mi papá..."”

 

Héctor Montero

 

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